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Aire Acondicionado Portátil

El aire acondicionado es el sistema de acondicionamiento más efectivo que podemos encontrar en el mercado, sin embargo, no siempre es posible llevar a cabo una instalación sencilla de un aire acondicionado tipo Split. En estas ocasiones, es interesante contemplar la opción de un aire acondicionado portátil. Su puesta en marcha requiere simplemente de una salida al exterior, lo que significa que podemos utilizarlo en cualquier habitación de la casa que tenga una ventana o un balcón, de hecho ésa es precisamente su gran ventaja respecto a los aparatos fijos de aire acondicionado, la posibilidad de moverlo de una habitación a otra.

En Minidomestic hemos incrementado paulatinamente nuestra gama de aires acondicionados portátiles, buscando modelos y marcas que ofrezcan una calidad adecuada a precios económicos para que puedas elegir el que mejor se ajusta a tu hogar.

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Si te has decidido por la compra de un aparato de aire acondicionado portátil o estás contemplando seriamente esta opción para enfriar tu hogar, has de tener en cuenta una serie de factores importantes, así como una serie de ventajas, pero también desventajas, con respecto a los Split de aire acondicionado.

La puesta en marcha de un aire acondicionado portátil

Además de enfriar, lo mejor de los aparatos portátiles de aire es que no es necesaria una instalación, no hace falta que venga un técnico a casa y nos cobren algunos cientos de euros además del precio del producto, todo lo contrario, prácticamente podemos decir que conforme sacamos el producto de su caja lo podemos enchufar y a funcionar, solo son necesarios unas sencillas operaciones que podemos hacer nosotros mismos.
Estos aparatos necesitan una salida al exterior hacia la que expulsar el aire caliente, es por ello que una de sus partes es un tubo flexible que debe colocarse en una ventana o balcón hacia la calle. Los tubos suelen ser extensibles y bastante largos, su extensión máxima se suele situar en torno a los 150 centímetros. Antes de conectar nuestro aparato, debemos colocar correctamente el tubo hacia el exterior, para ello debemos abrir la ventana, con lo que estamos dejando una rendija por la que el calor del exterior puede entrar en la habitación. Para solucionar este problema, los fabricantes suelen incluir travesaños que llevan un agujero del tamaño del diámetro del tubo o bien boquillas estrechas para que la apertura de la ventana sea lo más pequeña posible. La opción del travesaño es práctica si vamos a sacar el tubo por una ventana de tipo persiana, es decir, las hojas se cierran de arriba abajo, mientras que si tenemos una ventana corredera o una de doble hoja tendremos que usar una boquilla estrecha para dejar la ventana lo más cerrada posible.

Una vez tengamos el tubo colocado, ya podemos encender el aire acondicionado.

¿Cómo funciona un aire acondicionado portátil?

El ciclo de enfriamiento de un aire portátil empieza, como es lógico, absorbiendo aire caliente de la habitación que se pretende enfriar, parte de este aire sale expulsado por la parte delantera del aparato como aire frío, mientras que el residuo de aire caliente se expulsa al exterior por el tubo. En los aires acondicionados tipo Split tenemos una unidad exterior que es la que realiza la función de enfriar y envía el aire a la unidad interior. La diferencia, por tanto, estriba en que en el aire portátil contamos con la unidad interior y la exterior en un mismo aparato que está en el interior de la estancia. Como cabe esperar, este es un proceso mucho menos eficiente y como veremos a continuación tiene un efecto negativo: el ruido.

¿Existen los aires acondicionados portátiles silenciosos?

No, no existen. Así de simple, los aires acondicionados portátiles hacen ruido, más ruido que sus hermanos de tipo Split. Ahora bien ¿hacen mucho más ruido? ¿Cuánto más? Gracias a que los fabricantes informan de los decibelios que producen sus aparatos, podremos realizar siempre una comparativa. Generalmente los aires acondicionados portátiles se mueven en una franja de ruido que va de los 55 hasta los 65 decibelios aproximadamente. Este es el máximo nivel de ruido, que es el dato que nos ofrecen los fabricantes, si ponemos el aire a menor potencia hará menos ruido. Si comparamos con los aires tipo Split observamos que hay una diferencia considerable, pues estos se mueven en una horquilla de ruido máximo de 40 o 45 decibelios aproximadamente. Cabe destacar que estas son medidas orientativas, pues podemos encontrar Splits aún más ruidosos.
Normalmente, el uso de un aire portátil no consiste en tenerlo siempre a máxima potencia, sino a mitad o a una potencia menor para que el ruido no sea tan molesto.

Aun así, si recordamos cómo funcionan estos aparatos es normal que sean ruidosos, pues concentran tanto la unidad exterior como la interior. Si midiésemos el ruido de las unidades exteriores de los aires con instalación, veríamos que son tan ruidosas como los aires portátiles o casi.
El principal generador de ruido en un aire acondicionado portátil es el compresor que se encarga de enfriar el aire que, junto con el ventilador que expulsa el aire frío al interior de la habitación, provoca una vibración que resulta en ruido, un zumbido constante cuyo volumen aumenta conforme aumenta la potencia de frío que aplicamos.

¿Qué potencia debe tener un aire acondicionado portátil?

La potencia de frío de un aparato de aire se puede medir en watios, btu’s o frigorías. En España lo más común es que esta potencia se exprese en frigorías. Existen en el mercado aires acondicionados portátiles que van desde las 1750 frigorías hasta las 4000 frigorías aproximadamente. La cuestión está en saber qué nos hace falta para enfriar una habitación de determinado tamaño. Existe una norma muy genérica que los profesionales suelen tomar como punto de partida, ésta nos dice que el aparato debe tener unas 100 frigorías por cada metro cuadrado que pretendamos enfriar, ahora bien, existen numerosos factores que pueden hacer que esta norma no se aplicable. Por ejemplo, si tenemos una casa con techos muy altos el volumen de las habitaciones será mayor y necesitaremos más potencia, también influye decisivamente la orientación hacia el sol y las horas de luz que reciba la estancia, así como el número de ventanas y balcones y su tamaño e incluso la calidad de los cerramientos que pueden dejar escapar el frío.

Es preferible comprar un aparato que nos de ciertas garantías de frío, como se suele decir, mejor pasarse que no llegar. Esto nos ayudará, además, a tener un aire menos ruidoso, pues si no necesitamos que trabaje a pleno rendimiento el ruido que hará será menor. Teniendo en cuenta que, muy probablemente, utilizaremos el aire portátil en diversas estancias, debemos contar con la medida en metros cuadrados de la estancia de mayor tamaño y adquirir un producto que, como mínimo, cubra la demanda de frío de esa estancia. Imaginemos que tenemos un comedor de 28 metros cuadrados y luego tenemos dos habitaciones de 20 y 16 metros cuadrados respectivamente, deberíamos comprar un aire acondicionado portátil de unas 3000 frigorías, de manera que en el comedor cubramos la necesidad de un modo algo justo, pero en las habitaciones podríamos incluso poner la potencia del aire a la mitad, tendríamos suficiente potencia como para enfriar esas estancias sin tener que sufrir el ruido del aparato a toda potencia.

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